Para ayudar el blog sobre la vocación religiosa:

A las mujeres que desean hacer preguntas sobre la vocación religiosa, consejos de escribr a las "Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará":  nov.sanjose@servidoras.org  Las Servidoras están presentes en varios países de lengua española: Argentina, España, Chile, Ecuador, Perù y Paraguay.

A los hombres sugiero de escribir a el Instituto del Verbo Encarnado: sem.sanrafael@ive.org

Para escribir a el autor del blog: cordialiter@gmail.com  Yo soy un fiele laico, no soy un miembro de una orden religiosa. Soy italiano y no hablo bien el español.

jueves, 11 de septiembre de 2014

El plan de Dios para mi

Publico la carta que me envió una joven.

Hola cordialiter: 

Hace unos días, buscando respuestas en google, me tope con tu blog, es para mi hermoso ver que hay muchas personas que han recibido ese llamado, esa iniciativa de Dios, esa invitación a una relación más intima con el amado Jesús. Hace ya casi 2 años descubrí el plan de Dios para mi vida, preguntandole que quieres de mi?

La respuesta cambio mi vida para siempre, sentí el llamado, ese llamado tan fuerte que me hizo salir huyendo, como Jeremías, le hice batalla y el fue mas fuerte que yo... a cada duda una respuesta... el Señor después de tantas batallas y luchas, me sedujo como a tantos otro, me hizo querer su querer.... 

Claro que yo nunca imagine que Dios me había soñado para la vida religiosa, y por eso digo que la vocación es una iniciativa de Dios no del hombre, por lo menos en mi caso.

Hace uno meses le envie esta carta a la hermana encargada de las vocaciones, en la congregación donde sentí el llamado, deseo compartirla porque Dios inspiro en mi corazón estos deseos profundos, y para alentarnos mutuamente en este camino, al que Dios nos invito ...

Hola hermana:

Cuanto tiempo sin comunicarme, muchos meses...
Para ponerla al día en agosto termino mi licenciatura, y me piden como requisito 1 año de servicio social, para titularme... es la recta final de mi vida profesional...Aun así, no se hasta donde estoy haciendo lo correcto...sólo quiero terminar lo que inicie...mis Padres están felices.

Sigo pensando cada día en la vida religiosa, algunas veces con emoción, otras con incertidumbre, con seguridad, con dudas, queriendo evadirlo, con angustia...Tenía razón soy una persona indecisa, la inquietud y certeza surgió en semana santa del año pasado y sigo aquí...pero aún así, no dejo de pensar en ello...acostumbraba mucho a soÑar pero ya no quiero soñar, ya no puedo soñar, no quiero construir un mundo con mis propias manos, con mis propios ideales...

Estoy consiente de que tengo el derecho de decir un no al llamado vocacional, no estoy obligada a  dar un sí...Pero no quiero hacer aun lado la propuesta, no quiero decir que no...no quiero mis sueños, no necesito mis sueños, se que Dios sabe mejor que yo, como vivir la vida...se que lo que Dios tiene preparado para mí, es mejor de lo que yo puedo soñar, quiero sus sueños; quiero sus realidades...Anhelo ser coherente, dar testimonio vivo de Jesús...quiero morir a mi misma...quiero perderlo todo y encontralo todo entonces...no me interesa lo que me puedan ofrecer, no quiero una vida matrimonial, no quiero la solteria....he buscado respuestas en todos lados fuera de mí, pero mi corazón pide a gritos una respuesta afirmativa...un sí...

Me he sentido sola, pero Juan Pablo II, dice que no pensemos que estamos solos en esta decisión, que no seamos egoístas al tomar la decisión...la Eucaristía y la oración me mantiene de pie, me fortalecen... 

Madre entiendo lo difícil que es ser obendientes, pero que es la obediencia?, si a cambio encuentras la felicidad, la libertad y la vida eterna...que es el sufrimiento? si a cambio, se te ofrece un amor infinito, que son las lagrimas, si hay alguien que no se olvidaría nunca de enjuagarlas..qué es la soledad, si Dios te llama a estar con él siempre...qué es negarse a sí mismo, para encontrarse en realidad...que es morir? cuando la resurrección te hace una persona nueva...

Me preguntaron cual es la razón? porque quiero la  vida religiosa?...quiero con mi vida, remediar alguno de los males de este mundo..."mi pequeña gota en océano, pero si faltará esa gota,el océano no sería igual" y sólo Jesús puede decirme en donde le puedo servir más...y solo entiendo que el quiere que me consagre...Quiero la aventura de no ser dueño de ti mismo...ser como el agua que no sabe donde estará mañana, pero se deja llevar por una fuerza superior a ella, y así se convierte en fuente de vida...las mujeres somos portadoras de la vida, siendo así renuncio a concebir en mis entrañas, para ser fecunda en Cristo...

TE LO COMPARTO, Y ME ENCOMIENDO A SUS ORACIONES,

Y "CUANDO AVECES SIENTAS, NOSTALGIA Y OSCURIDAD PIENSA QUE ALGUIEN TIENE TU MISMO IDEAL"

El señor de amor y misericordia infinita, ilumine nuestras vidas...

Nuestra dulce madre, nos enseñe a dar un sí amoroso, a la voluntad de Dios

NO TENGAMOS MIEDO A DAR UN SI A CRISTO, UN SI A LA FELICIDAD DE HACER REALIDAD EN NUESTRAS VIDAS EL PROPÓSITO PARA EL CUAL DIOS NOS FORMO, NO TENGAMOS MIEDO AL HACER REALIDAD EL SUEÑO DE DIOS :)


ANIMO VOCACIONES, DIOS NOS INVITA A REMAR HONDO, EN LAS PROFUNDIDADES DE SU AMOR, NOS INVITA A LA TRASCENDENCIA, A ENCONTRAR SENTIDO A NUESTRAS VIDAS... A VIVIR VOLVER A ÉL, EN LA MORADA ETERNA...

UN SALUDO Y UN ABRAZO DESDE MÉXICO, LA TIERRA DE NUESTRA MADRE MARÍA SANTÍSIMA Y DE TODOS SUS HIJOS.

(Carta firmada)

miércoles, 3 de septiembre de 2014

No hay que rechazar la vocación religiosa

San Alfonso María de Ligorio narra en sus escritos que en el célebre Colegio Romano de los Jesuitas que había un joven con muchas cualidades. Haciendo los ejercicios espirituales, preguntó a su confesor si era pecado no responder a la vocación religiosa. El confesor respondió que en sí mismo no era pecado grave, porque la vocación de parte de Dios es un consejo, no una orden terminante; pero el rechazarla hubiera sido poner en peligro la salvación eterna del alma, como ha sucedido a tantos que de este modo se condenaron. El joven no respondió a la llamada divina, y se fue a estudiar a otro lugar, donde pronto comenzó a abandonar la oración y los sacramentos, y al final se dio a una vida pecaminosa. Una noche, bajando la escalera de la casa de una mujer pecadora, fue herido de muerte por un rival. Acudieron algunos sacerdotes para administrarles los sacramentos, pero él murió antes que llegaran, delante al Colegio de los jesuitas que había abandonado. Según San Alfonso, en esto, Dios quiere hacer conocer el castigo que aquel joven obtuvo por haber despreciado su vocación.

martes, 26 de agosto de 2014

Mujeres felices

El mundo piensa que las monjas de clausura son mujeres que viven una vida triste e infeliz. El mundo no comprende los asuntos espirituales, razón por la cual hace estos planteamientos erróneos.

Hace tiempo visité a las monjas de clausura de la rama contemplativa de las Servidoras (el Instituto 'Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará' - SSVM). Fue una experiencia asombrosa entrar en el oratorio y ver a las hermanas más allá de la reja. Eran casi todas jóvenes, y sus rostros irradiaban una gran alegría interior. Charlar con ellas fue muy interesante, y el tiempo se fue rápidamente volando. Estuvieron sumamente gentiles y afables. La caridad fraterna la practican habitualmente con la oración y la penitencia en favor de las ánimas. Este apostolado que llevan a cabo, aunque más “oculto”, es muy importante para la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo.

Estoy convencido de que la pertenencia de las hermanas a órdenes religiosas fervorosas y devotas les hacen ser las mujeres más felices de la tierra. Por desgracia, el mundo no puede llegar a comprender estas cosas...

viernes, 22 de agosto de 2014

Despego de los bienes de la tierra

¡Ay del sacerdote que, olvidado de tan divinas promesas, comenzara a mostrarse codicioso de sórdida ganancia y se confundiese con la turba de los mundanos, que arrancaron al Apóstol, y con él a la Iglesia, aquel lamento: Todos buscan sus intereses y no los de Jesucristo! Este tal, fuera de ir contra su vocación, se acarrearía el desprecio de sus mismos fieles, porque verían en él una lastimosa contradicción entre su conducta y la doctrina evangélica, tan claramente enseñada por Cristo, y que el sacerdote debe predicar: «No tratéis de amontonar tesoros para vosotros en la tierra, donde el orín y la polilla los consumen y donde los ladrones los desentierran y roban; sino atesoraos tesoros en el cielo». Cuando se reflexiona que un apóstol de Cristo, uno de los Doce, como con dolor observan los evangelistas, Judas, fue arrastrado al abismo de la maldad precisamente por el espíritu de codicia de los bienes de la tierra, se comprende bien que ese mismo espíritu haya podido acarrear a la Iglesia tantos males en el curso de los siglos. La codicia, llamada por el Espíritu Santo raíz de todos los males, puede llevar al hombre a todos los crímenes; y cuando a tanto no llegue, un sacerdote tocado de este vicio, prácticamente, a sabiendas o sin advertirlo, hace causa común con los enemigos de Dios y de la Iglesia y coopera a la realización de sus inicuos planes.

Al contrario, el desinterés sincero gana para el sacerdote las voluntades de todos, tanto más cuanto que con este despego de los bienes de la tierra, cuando procede de la fuerza íntima de la fe, va siempre unida una tierna compasión para con toda suerte de desgraciados, la cual hace del sacerdote un verdadero padre de los pobres, en los que, acordándose de las conmovedoras palabras de su Señor: «Lo que hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis», con singular afecto reconoce, reverencia y ama al mismo Jesucristo.

[Extracto de la carta encíclica "Ad catholici sacerdotii" de S.S. Pío XI sobre el sacerdocio católico]

lunes, 18 de agosto de 2014

Joven vocación sacerdotal

Un lector del blog me escribió una e-mail que me he decidido a publicar (de forma anónima).

Estimado Hermano/a en Cristo,
Le saludo en nombre de Nuestro Señor Jesucristo, manifestandole por medio de estas palabras sentimientos que quizás hubo o hay en los corazones de los jovenes que como yo se encuentran en discernimiento vocacional. Soy un joven que está transitando por los 19 años pronto a cumplir los 20, desde pequeño sentí dentro mío algo diferente, de lo que quizás se podía apreciar en otros niños, fue algo que me fue marcando hasta ahora, y es esa constante búsqueda que me invade interiormente, la busqueda de la Verdad. Fui a un colegio religioso, en donde aprendí muchas cosas que fueron las que impulsaron esta decision de seguir de cerca al Señor, a la edad de 14 años manifeste a un sacerdote/religioso esta inquietud, él se sintio a gusto con esto y me dijo que siguiera de cerca al Señor que El iba a ser el que me iluminaria para tomar la decisión correcta. Pues así lo hice; a mis 18 ños logre comenzar mi discernimiento, no fue fácil, comencé el postulantado, que si bien es un tiempo de recogimiento, reflexión antes de los pasos siguientes, ha resultado en mí un tiempo de grandes pruebas, tentaciones que invaden, el mundo, los ruidos tormentosos muchas veces en él, me han atacado bastante.Sumado a esto mi tiempo de postulantado se ha extendido, algo que cuesta entender, comprender, pero he dejado todo en manos del Divino Maestro, que sabe el porque de las cosas, y sólo quiere que seamos fieles a El. Mi director espiritual, me presento para ingresar a fines del año pasado al noviciado de esa Orden y realicé ese viaje con gran estusiasmo, pues allí después de largas entrevistas con el concejo superior resulto que debia esperar "más tiempo"-Me sentí muy mal,las lagrimas en mis ojos eran insostenibles- ante esta decisión, quería abondonarlo todo, pero no pude y no puedo.... ese Algo que hay en mí me dice interiormente," no aflojes, no te quedes, te necesito", y la verdad aún no sé para qué, no sé por que el Hacerdor de todo bien,necesita alguien tan debil como yo, tan pecador....-me cuesta, y sufro ansiedades y preocupaciones, angustias muchas veces muy oscuras que no me dejan, y que llevan mi ánimo al suelo, pero los que me sostiene son los sacramentos, LA CONFESÍON ....LA EUCARISTIA....FUENTE DE TODA ESPERANZA-Y TODO BIEN-le escribía para que ante estas palabras, pudiera darme algo concejo, y pudiera ayudarme con su oración seguramente valiosa-Le felicito por la pagina creada-le Saludo en nombre de Nuestro Señor, y de Maria nuestra Tierna Madre-

domingo, 10 de agosto de 2014


Publico una e-mail que me escribió una mujer.


Apreciado Hermano en Cristo nuestro Amor y Señor,

Me llamo Alexandra y desde que era niña recuerdo que me he sentido un poquito atraída por la vida religiosa.  Sin embargo, me he distraído y el Señor me ha permitido deambular por otros caminos:  una carrera profesional con grandes honores (del mundo), una vida laboral prometedora con muchas comodidades y alegrías, y una vida puesta al servicio de los demás, a través de la organización laical a la que pertenezco y como profesora universitaria, lugar en el que ejerzo mi profesión.  Sin embargo, me ha mantenido libre de compromisos familiares, no tengo hijos, ni esposo.  Tenía 16 años cuando contemplé por vez primera la vida religiosa como una opción.  Hoy tengo 30 años y una gran duda sigue de vez en cuando rondando mi alma.

Imagínate!  Sé que el Señor me ama inmensamente y solo quiere lo mejor para mí.  Y no entiendo porqué cada cierto tiempo vuelvo y me siento atraída por la vida religiosa, en la que el Señor me invita a amarlo solo a Él, me invita a donarme a Él a través del amor a mis hermanos, especialmente aquellos que sufren por no saber de Dios.  El Señor me pide de beber como a la Samaritana, me recuerda que Él también se cansa del camino, y por ende siente sed, pero sed de almas y necesita de mi amor para hacer tangible su amor por los hombres.  Me dice que ni cinco maridos podrán darme del agua que Él si puede darme y que en ningún otro lado que no sea a su lado, podré encontrar quién muera cada instante de amor por mí.   Siento que "muero porque no muero" y entonces me pregunto ¿porqué esperar a la eternidad para ser solo de Dios? ¿Porqué no consagrarme en la tierra a ser una llama de amor que arda y se consuma por la salvación de mis hermanos? ¿porqué no ser aquí y ahora una adoradora en espíritu y verdad?

Y es que yo querido Cordialiter, yo no sé si me llama a través de la vida consagrada o si me llama a seguir siendo testigo de su amor en la vida que hoy tengo!   Buscando una respuesta, encontré tu blog y vaya que ha sido un lugar de fortaleza para mi corazón.  Por favor disculpa, pero siento que necesito desahogar esto que me atraviesa el alma y sentí que contigo podría hacerlo.  Nuestro Señor te hace un instrumento muy especial.  

Que atraviesa mi corazón? te lo diré.  Me siento como el joven del evangelio a quién el Señor le pide que venda todo y lo siga, y el joven... no es capaz!  Así me siento, me siento tan débil para dejarlo todo! No sé si es que espero que el Señor se me pase por delante como a San Francisco para poder abandonar las vanidades y banalidades del mundo por completo para entregarme a su amor.  No sé si mi corazón se aferra a la idea de una familia con esposo e hijos, y me aferro a la idea de que en el mundo también podré santificarme...  y mira que bueno es Dios, que en uno de tus blogs, el del 27 de junio, títulado Discernimiento Vocacional me dice que me engaño!

Quiera Dios que pueda discernir verdaderamente a qué estado de vida me está llamando.  Mientras seguiré leyendo tu blog, y nutriendo mi alma con las riquezas que en él compartes.  

Un gran abrazo lleno de la Luz y el Amor del Señor.

(Carta firmada)

miércoles, 6 de agosto de 2014

Hacen falta santos sacerdotes

Una lectora me ha escrito el siguiente mensaje que publico con mucho gusto.

Querido Cordialiter:

¡Visito siempre tu interesantísimo blog!

Hace bien al alma el saber que hay tantos testimonios de personas (incluso de jóvenes) que hablan de cosas espirituales, cuando casi todo lo que nos rodea es tan superficial…

¡Gracias por todo, también por tus respuestas, que llegan al corazón!

Viendo que en tu blog se habla de vocación religiosa y como creo que hay necesidad de dar testimonio de sacerdotes santos, me agrada recordar a Don Ángel, en el primer aniversario de su muerte, ocurrida el 21 de noviembre del 2010. Era siempre disponible con todos y siempre dispuesto a consolar a quienes sufrían, con pocas palabras pero con tanto amor. Bastaba una mirada suya, una palabra, y las dificultades parecían más fáciles de superar. Coherente en todo aquello que enseñaba o indicaba: era él el primero a ponerlo en práctica. Paciente, discreto, manso y humilde: éstas eran sus características. Ha vivido plenamente el carisma de Don Bosco. Don Ángel nunca se echado atrás en nada y tenía el don de implicar y entusiasmar. Estaba animado por una fuerte espiritualidad, por el amor a Jesús Nuestro Señor, a María Auxiliadora, a Don Bosco y a la Iglesia.

Gracias por todo.
(Carta firmada)


Querida hermana en Cristo:

Me alegra el constatar que continuas a frecuentar el blog. Es una alegría para mí el saber que hay personas a las que todavía les interesan los temas espirituales.

Decía Don Bosco que, al paraíso o al infierno, un sacerdote no va nunca solo: va siempre con él un gran número de almas, bien salvadas gracias a su santo ministerio y a su buen ejemplo o bien perdidas por su negligencia en cumplir con sus deberes o por su mal ejemplo.

Por lo tanto, debemos rezar al Señor para que nos envíe numerosos y santos sacerdotes que con celo se ocupen del bien de las almas.

Aprovecho la ocasión para enviarte mis más cordiales saludos in Corde Regis.

Cordialiter

sábado, 2 de agosto de 2014

Rezar y sacrificarse por la salvación de las almas

Una joven lectora, que esta discerniendo su vocación, me ha escrito una carta en la cual habla del tema de la salvación de las almas.

Te agradeco [...]. Ya se ha convertido una sana costumbre entrar en tu blog cada día, me reconforta el corazón leer sobre las jóvenes que hoy se enamora de Jesús. Santa Teresita siempre me ha fascinado, pero aun no he leido “Historia de un alma”. Bajo la “orden” de mi director espiritual, debo primero de terminar el diario de Santa Faustina y después pasar a aquel. […] Un pensamiento que tengo hace muchos días, es el de salvar almas. El Domingo pasado, durante la adoración Eucaristica,el sacerdote leyó algunos textos de Sor Lucia, en alabanza de la pequeña Jacinta y sus penitencias por la conversión de los pecadores. Allí me sentí todavía menos que nada, porque comprendí que tenemos miles de ocasiones al día para ofrece penitencias y no nos esforzamos jamás.

Es muy fácil quedarnos en nuestra comodidad abandonar. He comezado a practicar pequeñas penitencias ofreciéndolas por las almas del purgatorio (a mi muy queridas y por las cuales no falto jamás de ofrecer la Santa Comunión de cada día) y por la conversión de los corazones más endurecidos. Pero los últimos días he pedido a Jesús de sugerirme nuevas formas de penitencia, dado que estoy muy apegada a mi misma y mi mente está muy infectada del amor propio, para dejar que yo me sacrifique por los demás.

[…] Un gran saludo en Jesús y María. Dios te bendiga a ti y a todos los lectores del blog.

(carta firmada)

Queridísima hermana en Cristo,
                                                     te agradezco por las cartas llenas de unción espiritual que me escribes. Estoy verdaderamente contento que te sientes atraida por la vida religiosa, rezo a Dios que puedas ser perseverante en el camino de discernimiento vocacional que has iniciado.

Me alegro de saber que ardes de deseos de la salvación de las almas, pero me apena constatar que hoy es raro (muy raro!) sentir hablar de salvación o condena eterna de las almas. Sin embargo el gran pensamiento de la eternidad debería ser uno de los temas centrales en la vida del cristiano.

«In omnibus operibus tuis, memorare novissima tua, et in aeternum non peccabis» (Eccli, 7, 40). La Sagrada Escritura exorta cada hombre a meditar sobre los "novissimi", que son las verdades de la Fe que sacuden el alma de su letargo. El gran San 'Alfonso Maria de Ligorio, por ese motivo, escribió varios libros edificantes, entre los cuales “Preparación para la muerte” y “Reflexiones devotas”. Si se meditara más sobre la muerte, juicio, infierno y paraiso, las cosas del mundo andarían ciertamente mucho mejor. Lamentablemente se equivocan muchas almas que se ilusionan que después de la muerte van todos al Paraiso. Suor Lucia de Fatima dijo haber visto caer las almas al infierno como copos de nieve. El 13 de agosto de 1917 la Virgen de dijo que muchas almas van al infierno porque hay quien se sacrifique y rece por ellas. Aunque el que se condena es perdido para siempre, es necesario rezar por los vivos para que nadie más vaya al infierno, donde no se puede amar más a Dios y se vive para siempre separados de El entre tormentos inimaginables.

Por lo tanto haces bien en rezar y sacrificarte por la conversión de las almas. Lo haces por Jesús, para que sea amado por el mayor número de personas posibles. Cristo debe reinar en nuestros corazones.

Algunos piensan que las religiosas son personas inútiles. En realidad su existencia es importantísima para la vida de la Iglesia, porque sin su oración y penitencia habrían muchas menos conversiones. Ah, si los monasterios fueran numerosos como los bares, el mundo estaría ciertamente mejor y las almas no caerían más al infierno como copos de nieve.

Te animo a seguir con ardor tu apostolado de oración y penitencia por el bien de las almas y para la mayor gloria dde Dios.

In Corde Matris,

Cordialiter

martes, 29 de julio de 2014

Las amistades mundanas apartan de la vocación religiosa

Uno de los objetivos de este blog es de “hacer compañía” a aquellas personas que aun teniendo la vocación religiosa, están obligadas por algún motivo válido a permanecer un poco de tiempo en el mundo. En este período de espera que importantísimo custodiar la vocación como un tesoro precioso. Es necesario estar lejos lo más posible de personas mundanas, las cuales, en general, son capaces solo de hablar de gossip, divertimientos, horóscopo, discoteca, dinero, lujuria, moda y tantas otras cosas vanas que separan la mente de las cosas que en verdad cruenta en la vida, o sea, conocer, amar y servir a Dios, en espera de alcanzar el Cielo para amarlo por toda la eternidad.

Si una persona llamada por Dios a la vida consagrada escucha voluntariamente los discursos mundanos, su mente se distrae de las cosas del Cielo, su corazón se apegará a los bienes materiales y a los placeres carnales, y así perderá la vocación. No se trata de una pérdida de poco valor, porque solo haciendo la voluta de Dios se puede ser feliz sobre esta tierra. No digo que sea necesario vivir como ermitaños, pero al menos, evitar el estar más de lo necesario con personas mundanas. Frecuentad solo personas espirituales, leed solo los libros y sitios web que os ayuden a custodiar celosamente el tesoro de la vocación.

Tener atención a los “amigos”, porque estos podrían disuadirlos de entrar en el monasterio. Os dirán que si abrazáis la vida religiosa no podréis gozar más de las diversiones del mundo. Dichas palabras son verdaderas tentaciones. Nuestro objetivo sobre esta tierra no es el de abandonarnos a las diversiones desenfrenadas, que pronto terminarán, sino de salvar el alma observando la Ley de Dios.

Muchos cristianos que sobre esta tierra han vivido entre riquezas, honores y diversiones, han derramado lágrimas de arrepentimiento al pensar que han desaprovechado una vida entera detrás de los bienes pasajeros mientras que se podrían haber santificado amando Dios, que es nuestro único Bien. Felipe II, célebre Rey de España, llegado ya a la hora de la muerte, dijo que habría querido no haber sido rey, sino que hubiera sido mejor ser fraile. Cuando se está a un paso de abandonar este mundo para presentarse delante del inapelable tribunal de Jesucristo para dar cuenta de las propias acciones y recibir la sentencia eterna: infierno o paraíso, en aquella hora extrema, todos los bienes y los placeres mundanos aparecen lo que son en realidad, o sea, bienes vanos que pronto desaparecen.

Queridos amigos que tenéis la vocación y que frecuentáis este blog, espero mucho el poder seros de ayuda. Es por vosotros que cada semana publico algún pensamiento espiritual edificante, para ayudaros a custodiar la preciosa llamada a la vida religiosa, invitándoos a pensar a las cosas celestiales, no a las cosas materiales que cada uno deberá dejar para siempre en la hora de la muerte. Aunque no nos conocemos en persona, empeñémonos a rezar los unos por los otros, en la esperanza de poder encontrarnos un día a los pies de la Beata Virgen María, en la Patria Celestial, donde junto a todos los ángeles y santos podremos amar a Dios para siempre, así sea.

viernes, 25 de julio de 2014

Consagrarse al Señor

Una joven italiana me ha escrito un hermosísima carta que ha intitulado “Consagrar mi vida a Dios”, y que quiero hacerles leer para vuestra edificación espiritual. Esta es la traducción:

Querido hermano,
                               Esta semana recibí una noticia maravillosa! En la dirección espiritual, mi director aceptó con alegría mi insistencia en consagrar mi vida al Señor. Me había aconsejado un poco de tiempo para discernirlo bien. En estos tres meses no falté un solo día a la Misa y recé con fervor para comprender que cosa quería el Señor de mí, de modo que pudiera cumplir Su voluntad del mejor modo. Ahora es clara en mí la conciencia de ser toda Suya. Jesucristo me ha seducido con Su extraordinaria belleza, con las palabras que cada día me da por medio de la Santa Misa, me ha conquistado con la comunión, ha tomado posesión de mi corazón y de mi alma. Y día a día me corteja, de mil modos. Poco a poco sustituye mi fragilidad humana y mi grandísima miseria. El pone a prueba mi fidelidad, pero Sanatás tienta, en todos los modos, de insinuar en mí la duda. Sucede sobretodo durante la adoración Eucarística, el momento que espero con ansias, como la novia que corre hacia el enamorado para estar junto a él. Busca destruirme con la sospecha de que son mis deseos, que yo soy muy estúpida y débil para poder unirme a Jesús consagrándole mi vida. Pero el Buen Dios conoce nuestro corazón y nuestra fragilidad y no nos prueba más allá de nuestras fuerzas. Con Su gracia, vuelvo a levantarme, más fuerte que antes y más convencida. Por lo tanto comprendo que la prueba es una gracia que el Señor nos concede, porque estrechando su mano y mediante Su fuerza, nos unimos más fuerte que antes. Me enamoro de El cada día más. Por la mañana lo siento muy cerca como solo un enamorado lo puede hacer. Me llena de atenciones durante todo el día, me invade su ternura cada vez que pienso en El y pronuncio su dulcísimo nombre. Por lo tanto, te estarás preguntando cual sea la buena noticia: le he dicho a mi director espiritual que no podré estar por mucho tiempo en el mundo, por lo tanto solicitaba la fundación del nuevo orden, del cual hablábamos. Y él me ha dicho que antes del verano iniciarán los trabajos de construcción de la Iglesia en el centro de [...] y allí surgirá el monasterio. La Madre Celeste le hará comprender como quiere que sea esta Orden. Soy tan felíz que no puedo estar en mí, literalmente: mi alma parece que quiere tomar vuelo hacia la patria celeste. Por el momento nadie conoce mi vocación, solo mi director y la amiga de la cual te hablaba, también ella, llamada a la vida consagrada.

Mi madre ha comenzado a sospechar algo, pero todavía no le he dicho una palabra sobre el asunto. Hace algunos días atrás, ella me preguntaba qué cosa eran estos secretos que tengo con el Padre A., viendo que desde hace tres meses hablamos más seguido. Me preguntó si quería hacerme religiosa, le sugerí de preguntárselo a Dios. Ella está haciendo mi mismo camino de fe, con la diferencia que siempre ha estado cerca del Señor y gracias a sus oraciones Dios me ha atraido a Sí. Además siempe deseó un hijo sacerdote, por lo tanto me esperaba una reacción muy diversa. Me dijo que no debo hacerme religiosa (cuando la gente habla de “hacerse religiosa o monja” lo hace de modo despectivo); que yo tengo que tener una familia, que no soy capaz de vivir encerrada y que a Dios lo puedo amar también así. Esperé que se fuera, para esconder las lágrimas. No le he dicho una sola palabra de mi asunto, pero ahora temo el día que deberé hablarles a los míos. Mis amigos seguramente se me reirán en la cara y me darán la espalda, los parientes no comprenderán y me tomarán el pelo. Quizá Jesús lo quiere así. Soy una persona muy sensible y no soporto el experimentar dolor por cada estupidez, pero con Jesús estoy dispuesta a enfrentar todos los adversarios. Si El me quiere como esposa, nadie en el mundo podrá oponerse a Su voluntad.

Por mí y por este proyecto de vida, te pido tantas oraciones. Lo recompensaré ciertamente.

Un gran saludo en Jesús y María,
(carta firmada)

jueves, 17 de julio de 2014

Tengo vocación


Publico una e-mail que me escribió una chica y la respuesta de mi amiga Poitiers.


Hola! Primero que nada, mi nombre es A. 

La razón por la que te escribo es que, como todas, se que tengo vocación pero mil cosas me detienen en el mundo y me confundo, por lo que espero de ti un poco de luz y consejo. Me explico: Tenía trece años cuando estando en adoración al Santísimo en mi escuela me di cuenta que tenía vocación y no sólo eso sino que también la acepte sin dejar lugar a dudas y ese mismo día conté a mis padres la decisión: sería religiosa. Pasó el tiempo y poco a poco fui comprendiendo mejor lo que aquella vez acepte ciegamente, lo fui asimilando y superando varias pruebas que me hicieron dudar. Hasta aquí todo suena bien ¿no? Una joven que se dio cuenta que tenía vocación, la acepto, toda su familia estuvo de acuerdo y final feliz. Pero no es así y es que justo aquí está la complicación: Apenas y voy a cumplir los 15 años. No es que quiera entrar ya ahora a una orden, ¡no! Se qué soy aún muy inmadura y pienso esperar mínimo hasta terminar la preparatoria para dejar el mundo. La luz que necesito es que alguien me explique ¿que hago en todos estos años que me quedan de espera? ¿ para qué debo vivir en este tiempo si mi alma muere por estar tras las rejas de un convento? ¿ qué espera Dios de mi en este tiempo de espera? Supongo que la idea es que durante este tiempo me prepare mejor para ese momento decisivo pero ¿cómo? Espero de verdad con ansias tu respuesta y te pido que me tomes en serio y no me juzgues por mi corta edad. Créeme que tu consejo lo recibiré y lo aplicare al pie de la letra.

P. D. Si te sirve para aconsejarme mejor, te menciono que soy homeschooler a partir de este ciclo escolar.


Querida A.

Hoy por fin pude hacerme el tiempo para escribirte. Te he tenido muy presente, con cierta culpa por no poder responderte antes. Te pido disculpas por la espera.

Qué alegría me da saber de tu decisión, es admirable que a tu edad tengas ese deseo firme de entregar tu vida a Dios. Te felicito por ello. 

San Juan de la Cruz dice que Dios tiene en mucho que un alma tenga deseos de entregarse a Él. Creo que debe estar con un babero al ver a su hijita A. que anhela ser Suya, y que no ve la hora de que llegue el momento de vivir sólo para Él. 

Es un consuelo para mí saber que hay jóvenes como tú. Gracias por tu amor a Dios A..

Respecto a lo que preguntas, ante todo debo decirte que debes tener paz. Recuerda que todo lo que quita la paz no viene de Dios. 
Él te ha llamado, tú has respondido. ¿Cómo sigue esto? Pues hay que esperar. Y aquí hay muchas cosas que puedes hacer y ser, hasta que llegue el gran día.

Lo primero es "saber esperar". Tú sabes que Cristo estuvo 30 años preparándose para su vida pública, mediante el silencio y la entrega abnegada en la vida diaria. Haz tú lo mismo.  En estos años que quedan procura serle fiel en tu vida cotidiana. Hazte un plan de vida, ordena tus horarios de estudio, de descanso, de ayuda en los quehaceres de la casa, de oración. Fortalece tu vida de oración. Procura, en cuanto esté de tu parte, frecuentar los sacramentos. Ellos te darán la fortaleza y la gracia para perseverar estos años de espera. Piensa que llevas en ti un tesoro que debes cuidar, una flor que debes hacer crecer con mucho celo y delicadeza. Cuidar una vocación estando en el mundo es difícil, más a tu edad, pero Dios da los medios.

Busca en todo, en cada acción que hagas cada día, agradar a Dios, dile interiormente "Por Ti Jesús, porque te quiero". Procura ser como la Virgen María, pero sin dejar de ser tú.

Así te prepararás para la vida religiosa. Piensa que en ella hay cosas que van contra la naturaleza, pues ejercítate desde ahora en eso. Acostúmbrate a levantarte cuando suena el despertador, a mantener la casa ordenada, a obedecer prontamente, a rezar cada día.

Dios de ti espera amor. Y el amor es algo concreto, diario, detallista.

Si no lo tienes, te aconsejo que busques un buen sacerdote que pueda conocerte y guiarte, eso sería de enorme ayuda. 

Agradécele a Dios cada día por haberte elegido. Pídele que te conserve en su gracia, y cerca Suyo. Dale gracias también por tu familia, por cómo han  aceptado tu decisión.


Mira A., procura ser la alegría de Dios allí donde te encuentres. Practica las virtudes ahí donde estás. La caridad, la paciencia, la alegría, la puntualidad, la estudiosidad, la pureza, la magnanimidad... Y reza, reza mucho. Que la Virgen Santísima sea tu modelo de Madre, de Esposa, de Consagrada. Ella apenas recibió el anuncio de su Maternidad, se puso a servir.

Pero vívelo todo con naturalidad, con la mirada en el Cielo, pero con los pies en la tierra. Con mucha alegría, paciencia y humildad.

Y este tiempo, procura rodearte de buenas amistades, que te ayuden en el camino de la fe, a perseverar firme en él. Es consejo de los santos también, guardar celosamente la vocación, no divulgarla, pues el demonio puede meterse por muchos lados.

Te tendré muy presente en mis oraciones A.. Escríbeme cuando lo necesites. Te pido me tengas presente en las tuyas también.

Un abrazo en Jesús y María.

Poitiers

miércoles, 16 de julio de 2014

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domingo, 13 de julio de 2014

Nada te turbe


Nada te turbe (de Santa Teresa de Jesús)



Nada te turbe;
nada te espante;
todo se pasa;
Dios no se muda,
la pacïencia
todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene,
nada le falta.
Solo Dios basta.

Eleva tu pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
''nada te turbe.''

A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y, venga lo que venga,
''nada te espante.''

¿Ves la gloria del mundo?
Es gloria vana;
nada tiene de estable,
''todo se pasa.''

Aspira a lo celeste,
que siempre dura;
fiel y rico en promesas,
''Dios no se muda.''

Ámala cual merece
bondad inmensa;
pero no hay amor fino
sin ''la paciencia.''

Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
''todo lo alcanza.''

Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores
''quien a Dios tiene.''

Vénganle desamparos,
cruces, desgracias;
siendo Dios tu tesoro
''nada le falta.''

Id, pues, bienes del mundo;
id dichas vanas;
aunque todo lo pierda,
''solo Dios basta.''

miércoles, 9 de julio de 2014

¿Cómo descubrir la vocación?

Publico una carta que me escribió una chica.

Un cordial saludo en Cristo. Después de leer el mensaje que me has enviado, despertaron una serie de dudas en mi. Si bien, descubrir si se tiene o no vocación para la vida religiosa no es fácil. A veces siento que no tengo vocación porque creo que la idea de ser religiosa vino a mi mente por la insistencia de dos amigos que están aspirando al sacerdocio. Ellos me decían que fuera monja, que esa era mi vocación, que Dios me estaba llamando y yo no había descubierto aún ese llamado. Por esa razón, decidí no entrar a la Universidad este año (terminé la secundaria el año pasado) para poder reflexionar y discernir mi vocación. Por otro lado, como te conté en el correo pasado, muchas personas creían que yo sería monja. Algunos me decían (entre ellas religiosas,  uno que otro sacerdote y compañeras de estudio) - Yo creo que vas a ser monja - Tienes cara de monja - Ahora dices que no, pero dentro de unos años te veré en un convento. Sé que algunos lo decían en broma, otros lo decían en serio, pero, como dije antes, Dios llama de muchas formas. Te confieso que le he suplicado a Dios que ilumine mi torpe alma que no entiende sus llamados, porque no se si Él me está diciendo que me vaya al convento. Es muy difícil  lograr entender las señales de Dios, porque no quiero cometer errores. 

Y te voy a ser sincera, a veces me dan ganas de irme al convento solo porque me da miedo el futuro. Como te dije, a mis 17 años nunca he tenido novio, y el solo pensar que en un futuro lo tendré, me aterra. ¿Por qué? No lo sé. Tal vez porque soy muy tímida para esas cosas y cuando converso con mis amigos y amigas y empiezan a hablar sobre si me gusta alguien o algo por el estilo, me siento realmente incómoda y trato de cambiar la conversación. Pero al mismo tiempo me imagino en futuro teniendo una familia y siendo una profesional ya sea en Fonoaudiología o Trabajo Social y me parece muy bonito, claro, sin dejar a Dios de lado porque mi miedo más grande es que, si mi vocación no es la vida religiosa, yo me aleje de Él, y no quiero. No sé que hacer. Por lo menos tengo el apoyo de mis padres sea cual sea mi decisión. No temo en decirles un día (si es mi destino) - Voy a ser religiosa - Se que ellos no lo impedirán, porque mi mamá siempre ha dicho que los hijos son prestados y que son de Dios. 
Bueno, también por el ejemplo de los santos. Ellos, con sus vidas, llenan mi mente de Dios y de querer estar con Cristo por siempre y ser solo de Él. Quisiera iniciar un proceso vocacional, es el mejor camino. Pero el problema es que solo tengo dos comunidades religiosas cerca de mi casa. Siempre he deseado consultarles sobre esto, pero no quiero que me encaminen a una comunidad en específico. Dependiendo de mis cualidades, podré saber si tengo vocación a la vida monástica o vida pastoral. 

Pido que ores por mí para que el Señor me indique el camino correcto. Me despido, que Dios te bendiga y Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa te proteja siempre. Gracias por tomarte la molestia de leer mis correos.


Querida hermana en Cristo,
                                               para poder abrazar la vida religiosa es necesario ser movidos por motivaciones espirituales como el deseo de vivir más unidos a Jesús, buscar la perfección cristiana, huir de los peligros del mundo, dedicarse al apostolado por la salvación de las almas, etc. Tiene estos intenciones? Si la respuesta es sí, lo más probable es que tu vocación es verdadera.

Es bien desear una congregación religiosa austera y de estricta observancia, porque la vida consagrada es hermosa solo si se adhiere al Evangelio. Los compromisos con el mundo y el espíritu de relajamiento, no hacen otra cosa que debilitar las órdenes religiosas, que después terminan por ir en decadencia y perder el atractivo sobre los jóvenes. ¡Si se busca “atraer” vocaciones, se necesita vivir la propia Regla o Constituciones de manera fiel!

San Alfonso María de Ligorio escribió a un joven que estaba haciendo discernimiento vocacional: "He hablado del monasterio de observancia, porque si quisiera entrar en cualquier otro, donde se vive relajado, es mejor que permanezca en su propia casa y buscar de salvar allí el alma, del mejor modo que pueda; porque, entrando en una comunidad, donde está relajado el espíritu, se pondrá en peligro de perderse. Aunque haya entrado con resolución de dedicarse a la oración y de pensar solo en Dios; no obstante, llevado después de los malos ejemplos de los compañeros, y viéndose burlado y aun perseguido, por no querer vivir al modo de ellos, dejará todas sus devociones y actuará como hacen ellos, según la experiencia que se ve."

Te saludo cordialmente en Jesús y Maria,

Cordialiter

sábado, 5 de julio de 2014

Reconocer la vocación

Publico algunos extractos de una carta que he recibido tiempo atrás de una lectora del blog, la cual había decidido responder afirmativamente a la llamada de Jesús.

Queridísimo hermano en Cristo,
                                                 […]. Por 4 años he negado y rechazado todo signo de llamada religiosa [..] han sido años de intensa y profunda tribulación y sufrimiento interior. Si finalmente he decidido de obrar diversamente es solamente porque me he dado cuenta que mi indecisión sobre el estado de vida a abrazar debe terminar [...] a veces me pregunto el porqué de tanta predilección de parte del Señor no obstante mi indignidad!

Es en verdad difícil poner por escrito lo que se siente en el corazón en ciertas situaciones y yo te agradezco tu disponibilidad y paciencia. El haberte escrito y el escribirte me ayuda tanto, me da fuerza…. Te pido disculpas si he sido inoportuna y si te he hecho perder el tiempo precioso con mis mails insensatos. No quiero disturbarte más porque me doy cuenta que no escribo nada coherente…. Quiero solo decirte gracias y pedirte que reces por mí, nada más...

Un abrazo… continuaré leyendo el blog.

(Carta firmada)


Querida hermana en Cristo,
                                            no tienes que pedirme disculpas de nada y no debes preocuparte; para mí no es un fastidio el recibir cartas de parte de personas atraídas a la vida religiosa, es más, es verdaderamente una alegría responder y animar las almas a seguir a Jesús en alguna buena congregación. Por lo tanto si quieres escribirme, leeré y te responderé con mucho gusto tus cartas. Admiro mucho cada vocación, y por lo tanto la tuya. No quiero que ni una se pierda. Cada vocación es un tesoro no solo para quien la recibe, sino también para todo el resto de la Iglesia Católica que es el Cuerpo Místico de Cristo. Te confieso que no veo la hora que te vayas a un convento a hacer una experiencia vocacional. Sé que tu director espiritual es un sacerdote muy preparado, y si ha visto en ti los signos de vocación, hay que creerle.

Porqué entre tantas otras jóvenes, el Señor ha querido elegirte a Ti? Los decretos Divinos son insondables, pero lo cierto es que El no elige en base a los méritos, por lo tanto tu llamada es solo una obra de Su amor gratuito. En el convento será muy fácil para ti despreciar todas las vanidades de la tierra (riquezas, éxitos, moda, etc.) y vivir solo para amar a Dios y salvar las almas con la oración, la penitencia y el apostolado. Estos sufrimientos interiores que estás pasando son tu campo de batalla. La vida sobre esta tierra es una prueba, o sea que debemos probar a Dios que lo amamos de verdad con todo el corazón y sobre todas las cosas. El verdadero amor se demuestra en el saber sufrir por la persona amada. Tu, ahora, estás sufriendo mucho, pero es justo en este sufrimiento que estás demostrando que amas a Dios. Sin que te des cuenta, en cada instante de dolor estás diciendo que prefieres sufrir estos padecimientos interiores que rebelarte a la voluta del Señor que te está llamando a seguirlo en uno de las mejores Órdenes religiosas en Italia.

Tus sufrimientos son una verdadera cruz, pero escucha un poco lo que escribe al respecto Santa Gema Galgani: ...Después me dijo Jesús: «¿Sabes, hija mía, en qué manera me recreo en mandar las cruces a las almas que me son más queridas? Yo deseo poseer esas almas, pero enteramente, y por esto las rodeo de cruces, y las cierro en las tribulaciones para que no se escapen de mi mano; y por esto esparzo sus cosas de espinas para que no se afecten a ninguno, sino que prueben su alegría solo en Mí. Es el único camino para vencer el demonio y alcanzar la salvación: Hija mía, ¡Cuántos me habrían abandonado, si no los hubiera crucificado! La cruz es un don muy precioso y de él se aprenden muchas virtudes»

Tanto es lo que espero que toda pena me es querida” decía San Francisco de Asís. La misma cosa te digo para animarte a perseverar.

Te saludo fraternamente en Jesús y María,

Cordialiter

martes, 1 de julio de 2014

Respuesta a una lectora

Querido Cordialiter,
                                     He descubierto tu blog hace algunos meses, y leo casi cada día lo que escribes. Hay necesidad de este tipo se sitio, porque la gente no encuentra en otros sitios tantas testimonios sobre la búsqueda de la verdadera vocación. Hay tantos que hablan de la vocación, tantos testimonios de sacerdotes y hermanas, pero ninguno habla de las preguntas, de la fatica para descubrirse a sí mismos, de las dificultades que se pueden encontrar en estos caminos de discernimiento espiritual.  Pero lo que no me gusta es que no has escrito nada de ti. [...] Escribe algo de ti, la historia de tu vida. […] ¿Quién eres tu, Cordialiter?

Si encuentras errores de gramática, los puedes corregir. Soy extranjera y aun no he aprendido a escribir correctamente.

Te auguro paz y bien!
(carta firmata)

Queridísima hermana en Cristo,
                                                     Ya he dicho en pasado que no soy sacerdote ni hermano; soy un simple fiel laico muy devoto de San Alfonso María de Ligorio. Soy un joven que ama la Iglesia Católica que es el Cuerpo Místico de Cristo. Quisiera que nuestra Religión sea propagada y observada en todas partes, pero sufro al constatar la gran crisis que ha golpeado a la Iglesia a raíz de los errores difundidos de los teólogos modernistas. San Pio X en la memorable Encíclica “Pascendi Dominici gregis”, dijo que no están lejos de la verdad aquellos que sostienen que los modernistas son los peores enemigos de la Iglesia, porque estos difunden sus errores al interno de la misma. Además dijo que lamentablemente entre los modernistas se encuentran no pocos sacerdotes. 

¿Cuál es el objetivo principal de este blog? Es el de dar, a las personas que están haciendo su discernimiento vocacional, buenos consejos que las ayuden a abrazar el estado de vida al cual las llama el Señor. Las cosas que escribo, en la mayoría de los casos los he tomado de autores doctos como San Alfonso Maria de Ligorio, San Francisco de Sales, el Venerable Don Giuseppe Frassinetti, el Cardenal Giuseppe Siri, Don Dolindo Ruotolo, Don Giuseppe Tomaselli, Padre Adolfo Tanquerey y atntos otros escritores de segura fe. Otro objetivo importante que me he propuesto es el de “publicar ” las Congregaciones religiosas que viven de manera fervorosa la vida religiosa. Como probablemente te habrás dado cuenta, muchas congregaciones religiosas no viven más como sus santos Fundadores, sino de manera relajada y secularizada. Estos religiosos causan muchas dificultades a las almas porque con sus estilo de vida disipado producen en la gente un disgusto por la Religion. Yo, por ejemplo, descubrí que en un convento habían un par de religiosos homosexuales que molestaban un joven. Estas cosas pueden hacer perder la vocación a los jóvenes que quedan amargados y desilucionados de la disipación que encuentran en los conventos cuando hacen experiencia vocacional. Por este motivo busco dar a conocer las Congregaciones religiosas buenas, que con su apostolado o solo con su buen ejemplo, edifican las almas de los fieles.

Prefiero no hablar de mi públicamente, también porque el blog podría ser visitado por ateos, masones, modernistas y otros enemigos de la Iglesia que podrían vengarse contra mi. Considero imprudente publicar mi dirección y número de teléfono en el blog, aunque algunos lectores lo conocen. He intercambiado algunos libros y material religioso con alguno de ellos. En fin, no soy una persona misteriosa, busco solo de tener un poco de prudencia. Por motivos de reserva, cuando publico vuestras cartas omito vuestros nombres, limitándome a poner “carta firmada” aun cuando no me habeis expresamente de omitir la firma. Estoy dispuesto s publicar también las cartas de manera anónima, mientras que no contengan ofensas, calumnias y otras cosas moralmente ilícitas.

En privado te he contado algo sobre mí, espero de este modo haber respondido a la pregunta que me has hecho: ¿Quién eres tu, Cordialiter?”

Aprovecho la ocasión para enviarte mis más fraternos saludos en Jesús Buen Pastor y María Corredentora del género humano.

Cordialiter